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El cáncer oral o bucal compromete con mayor frecuencia los labios o la lengua. También puede ocurrir en:

  • El revestimiento de las mejillas
  • El piso de la boca
  • Las encías (gingiva)
  • Cielo de la boca (paladar)

La mayoría de los cánceres orales son del tipo denominado carcinomas escamocelulares. Estos cánceres tienden a diseminarse rápidamente.

Fumar y otros usos del tabaco están asociados con la mayoría de los casos de cáncer oral. El consumo de alcohol en exceso también incrementa el riesgo de cáncer oral.

La infección por el virus del papiloma humano (VPH) (el mismo virus que causa verrugas genitales) cuenta para un gran número de cánceres orales en comparación con el pasado. Un tipo de VPH, el tipo 16 o VPH-16, se asocia más comúnmente con casi todos los cánceres orales.

Otros factores que pueden incrementar el riesgo de cáncer oral son, entre otros:

  • La frotación prolongada (crónica) a causa, por ejemplo, de dientes ásperos, dentaduras postizas u obturaciones
  • Tomar medicamentos (inmunodepresores) que debilitan el sistema inmunitario
  • Higiene oral y dental deficientes

Algunos casos de cáncer oral se inician como una placa blanca (leucoplasia) o como una úlcera bucal.

Los hombres presentan este tipo de cáncer con una frecuencia dos veces mayor que las mujeres. Es más común en hombres mayores de 40 años

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La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de glucosa (azúcar) de la sangre están muy altos. La glucosa proviene de los alimentos que consume. La insulina es una hormona que ayuda a que la glucosa entre a las células para suministrarles energía. En la diabetes tipo 1, el cuerpo no produce insulina. En la diabetes tipo 2, la más común, el cuerpo no produce o no usa la insulina de manera adecuada. Sin suficiente insulina, la glucosa permanece en la sangre.

Con el tiempo, el exceso de glucosa en la sangre puede causar problemas serios. Puede dañar los ojos, los riñones y los nervios. La diabetes también puede causar enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y la necesidad de amputar un miembro. Las mujeres embarazadas también pueden desarrollar diabetes, llamada diabetes gestacional.

Un análisis de sangre puede mostrar si tiene diabetes. Un tipo de prueba, la A1c, también puede comprobar cómo está manejando su diabetes. El ejercicio, el control de peso y respetar el plan de comidas puede ayudar a controlar la diabetes. También debe controlar el nivel de glucosa en sangre y, si tiene receta médica, tomar medicamentos.









Generalmente, la hipertensión se define como la presión arterial por encima de 140/90 y se considera grave cuando está por encima de 180/120.
En algunos casos, la presión arterial elevada no presenta síntomas. Si no se trata, con el tiempo, puede provocar trastornos de la salud, como enfermedades cardíacas y derrames cerebrales.
Seguir una dieta saludable con menos sal, ejercitarse regularmente y tomar medicamentos puede ayudar a bajar la presión arterial.
En algunos casos, la presión arterial elevada no presenta síntomas. Si no se trata, con el tiempo, puede provocar trastornos de la salud, como enfermedades cardíacas y derrames cerebrales.

Por lo general, esta afección no presenta síntomas.


A través de la cavidad oral, realizamos numerosas funciones como la masticación, la deglución, la fonación o, simplemente, sonreír. Así, la salud oral juega un importante papel sobre la salud general y la calidad de vida de las personas.



Tener una boca sana y unos dientes fuertes, nos ayudarán a masticar y procesar mejor los alimentos, favoreciendo la digestión y ayudándonos a mantener una buena salud general. No sólo eso, sino que además, hará que disfrutaremos más del sabor de las comidas.

En muchas ocasiones, tener unos dientes sanos y una bonita sonrisa,


 influirá sobre nuestra autoestima y nuestra forma de comunicarnos con los demás y, en definitiva, sobre nuestra capacidad para desenvolvernos en la sociedad con confianza y optimismo.

Descuidos en nuestra salud oral o una mala higiene bucal, pueden favorecer el temido mal aliento o halitosis, lo que puede llegar a influir negativamente en nuestra conducta y afectar a nuestras relaciones sociales.

Además, diversos es


tudios demuestran la relación existente entre la salud oral y enfermedades como la diabetes o enfermedades cardiovasculares, por lo que mantener una adecuada salud bucal puede ayudarnos también a prevenir este tipo de problemas.



Según informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), “una dieta saludable ayuda a protegernos de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no transmisibles, como la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer”. Para ayudarnos a llevar una dieta saludable se han utilizado desde hace tiempo varias representaciones gráficas que recogían la frecuencia recomendada de los distintos grupos de alimentos. Las últimas directrices sobre dietas basadas en alimentos adoptan una perspectiva novedosa sobre las recomendaciones nutricionales y son diferentes a cualquier otra guía oficial utilizadas hasta ahora, entre ellas encontramos “El Plato para Comer Saludable”, creado por expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard y los editores en Publicaciones de Salud de Harvard, es una guía para crear comidas saludables y equilibradas.

El siguiente diario nos sirve para crear habito mediante de la repetición 

Las recomendaciones se pueden resumir en: 

• Haga que la mayoría de sus comidas sean verduras y frutas – ½ de su plato: Intente incorporar color y variedad, y recuerde que las patatas no cuentan como una verdura.

 • Escoja cereales integrales – ¼ de su plato: elegir pan, pasta y arroz integrales.

 • El valor de la proteína – ¼ de su plato: Pescado, pollo, huevos, legumbres (habichuelas/leguminosas...), y nueces son fuentes de proteínas saludables y versátiles – pueden ser mezcladas en ensaladas, y combinan bien con vegetales en un plato. Limite las carnes rojas, y evite carnes procesadas como tocineta (“bacon”) y embutidos (salchichas).

 • Aceites de plantas saludables – en moderación: aceite de oliva, soja, maíz, girasol.. y evite las grasas trans, no saludables.

 • Tome agua, café, o té: Omita las bebidas azucaradas, limite la leche y productos lácteos a una o dos porciones al día, y limite los zumos a un vaso pequeño al día. 

• Manténganse activo: La figura roja corriendo sobre el mantel de El Plato para Comer Saludable es un recordatorio de que mantenerse activo también es importante en el control de peso






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